1
La Habana es una de las siete grandes ciudades coloniales que aún hoy conservan notables valores patrimoniales (La Habana, Santiago, Trinidad, Sancti Spíritus, Camagüey y Bayamo). Además del encanto de lo colonial, Cuba ofrece el encanto de sus playas y de su gente. Frente al turismo masivo que ha comenzado a llegar hace unos años, quedan aún muchas posibilidades para un viaje exclusivo por cualquier rincón de la isla. Entre las playas, la más visitada es Varadero, una playa de finísima arena y aguas transparentes, ideal para descansar bajo el sol tropical en una de sus cientos de palmeras que bordean los más de 15 Kms. de longitud de esta playa. Otro de los "lujos" del Caribe cubano son los cayos, como Cayo Coco o Cayo Largo, lugares paradisíacos para disfrutar del sol y el mar y también para bucear. La tercera propuesta de Cuba es su interior, menos conocido que las playas y que la capital. Un viaje desde la Habana a Santiago, nos llevará a través de casi 900 kilómetros a través de los campos de caña de azúcar. Pasaremos por Trinidad, la gran joya colonial cubana, Patrimonio Cultural de la Humanidad. El clima de Cuba es subtropical, cálido y húmedo todo el año. La estación de las lluvias va de mayo a octubre, siendo los meses más lluviosos septiembre y octubre. Durante el verano la humedad y el calor pueden llegar a resultar agobiantes, pero el invierno es siempre agradable y coincide con excelentes ofertas de las mayoristas y agencias de viajes españolas. La temperatura oscila todo el año entre los 25 y los 30º de máxima y entre los 18º y 24º de mínima. La temperatura del mar es agradable para el baño durante todo el año. En cuanto a las fiestas hay tres grandes fiestas con las que resulta perfecto coincidir: el Carnaval de Santiago (en julio), las Parrandas de Remedios (a partir del 26 de diciembre) y la Charanga de Bejucal (en diciembre) en la provincia de la Habana. También merece la pena el Carnaval de Varadero, el Festival del Sol en Santiago de Cuba, en marzo, el Carnaval de la habana, en julio, el festival de Música Popular Benny Moré, de Cienfuegos, en Agosto, el Festival Internacional de Ballet de La Habana, cada dos años, en octubre, y el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y el Festival de Jazz, ambos en diciembre, en La Habana. CONSEJOS PARA NO PARECER UN TURISTA Está claro que en muchos lugares al turista se le pesca antes incluso de que abra la boca. Estos son unos consejos básicos para fomentar el efecto camaleón. Seguro que así alguno logrará pasar desapercibido. Actúe con naturalidad y pierda los complejos en cuanto a ropa y convencionalismos sociales. Vístase de forma cómoda y deje pasar el tiempo, sin prisas, como lo hacen los propios cubanos... es muy fácil. A la hora de comer pregunte a cualquier cubano, que le sabrá indicar algún buen paladar (restaurantes privados) en los que sirven auténtica comida popular (cebiche, cordero estofado, arroz con frijoles). Suelen ser pequeños porque el límite legal es de 12 sillas. Vaya a primera hora porque en los siguientes turnos suele agotarse lo más apetitoso. Lamentablemente, suelen escasear las verduras y las frutas. Lo mejor, es dejarse aconsejar por el camarero. En los restaurantes para turistas no encontrará problemas de abastecimiento. El servicio en general es lentísimo y se puede tardar hasta dos y tres horas en comer. Así que lo mejor es relajarse y disfrutar. No conviene cambiar pesos , todo se puede pagar en dólares, que además son muy bienvenidos por los cubanos. Los servicios turísticos es obligatorio pagarlos en dólares. Existe la posibilidad de alojarse en casas privadas en La Habana, Santiago y las principales ciudades del país. El precio de estos hoteles privados es mucho más económico. El problema es conocerlos porque no existen listados. Lo mejor es consultar a alguien que haya estado previamente en uno. Los cubanos aprecian especialmente las propinas en dólares. Se suelen dar en hoteles, taxis, restaurantes y en general en los servicios turísticos. Si se decide a conducir, no se fíe de la escasez de vehículos en calles y carreteras. Conducir resulta bastante complicado, sobre todo por los ciclistas y porque las normas de tráfico son bastante elásticas. También es frecuente encontrar coches circulando sin luces o camiones lentos que circulan por la izquierda... De nuevo, precaución y paciencia. Para moverse por las ciudades hay que tener en cuenta la forma de numeración: se suele indicar la manzana en la que está, o las dos calles que forman una esquina. Por ejemplo, 23 y L, que quiere decir la esquina del cruce de las calles 23 y L. Si va a tomar un taxi, tenga en cuenta que hay dos tipos: los normales, que se pagan en pesos, y los de turismo que se pagan en dólares. La mayor parte son de los segundos, con taxímetro y suelen circular por las zonas turísticas o en las llamadas piqueras (paradas) junto a los hoteles y restaurantes. A veces no resulta fácil encontrar determinados productos de higiene personal, por lo que conviene venir bien provisto. Para pedir bebidas con naturalidad debe saber que los tres más famosos son: Cuba Libre (ron blanco, coca-cola, limón y hielo, en vaso largo), Mojito (ron blanco, una cucharadita de azúcar, un poco de lima, dos gotas de angostura, hielo, gaseosa y menta o hierbabuena) y Daiquiri (ron blanco, un poco de lima, azúcar y hielo picado, servido en copa de champán). Un poco de vocabulario básico no viene mal para no parecer un turista: la guagua es el autobús, la guayabera es la camisa de tejido ligero que suelen llevar los hombres por fuera del pantalón y la pollera es la falda.
|